¿Que pues? Oraré con el espíritu, pero oraré también con el entendimiento, cantaré con el espíritu pero cantaré también con el entendimiento.
El apóstol Pablo nos dice en su carta a los Corintios de la importancia de dos elementos o cualidades que deben imperar siempre en nuestras oraciones y en nuestra alabanza. “El espíritu y el entendimiento”.
Pero, que es esto del espíritu y el entendimiento? Como se concibe?
Todo aquello que no es material y que tiene que ver directamente con nuestra alma, y en esta ocasión el apóstol se está refiriendo a aquella sin inspiración que brota del corazón, la inspiración que tenemos, de por si, la palabra inspiración habla de lo que es espiritual, y entendimiento es todo aquello que nosotros llamamos conocimiento, es decir, los conocimientos físicos o materiales que tenemos para efectuar o desarrollar alguna actividad.
El éxito coral entonces lo podemos resumir en dos palabras “Espíritu y Entendimiento”.
Cuando estamos hablando de espíritu estamos hablando de aquello que hace diferente una alabanza de una simple canción, aquello que viene de dentro, del corazón, del buen tesoro, esos sentimientos propios del alma que se comunica a través de las cosas que no se ven, aquello que hace que una linda melodía por sencilla que sea, o una oración breve estén impregnadas de belleza singular. Eso es la espiritualidad.
A veces la espiritualidad está expresada de forma que solo el que la expresa entiende, como una oración, en la oración no hace falta expresarse bien, porque el Dios que ve los corazones, el cual es con el que hablamos, entiende nuestro idioma, sean balbuceos, palabras en murmullos, lágrimas solamente o leves suspiros.
Espiritualidad
Un coro en la Iglesia de Cristo que no es espiritual... NO sirve. Porque la función del coro, como un don en la Iglesia es edificar, y es un edificio espiritual, por ello si no hay edificación, mejor fuera poner un disco del mejor coro del mundo, aunque este no fuera cristiano. El entendimiento y el espíritu deben ir de la mano, no uno sin el otro, por ello, debemos aumentar en conocimiento para aumentar nuestro entendimiento, y debemos aumentar nuestra consagración para aumentar nuestra espiritualidad. La alabanza que a Dios da la Iglesia cuando escucha una alabanza es producto de la abundancia del corazón, los coros no fueron puestos dentro de la Iglesia para impresionar a nadie, ni para dar espectáculos de calidad de voces y mucho menos aún para dirigir la atención hacia las personas miembros de los coros incluyendo sus directores. Es decir el coro no busca alabanza de su propia gloria, sino busca que se dirija la alabanza al que vive y reina para siempre.
El coro fue puesto para que sirva de INSTRUMENTO, un vaso para dar la gloria a Dios, así cuando el coro canta, la Iglesia escucha, y cuando está de acuerdo con lo que oye dice, "amen" (así es) ó "gloria sea dada al Señor", lo que significa que esta tomando de instrumento al coro, como cuando alguien ocupa una guitarra para cantar una canción y dedicársela a otra persona, y en ese momento el coro esta tomando un lugar de bendición, porque es entonces un instrumento de justicia, un instrumento por medio del cual la Iglesia le canta al Señor. He allí la bendición y lo importante de nuestro trabajo, por ello, cuando una alabanza se escucha de una forma magistral pero la iglesia no sintió nada, es decir, al momento en que el coro cantó, no se sintió motivada a bendecir a Dios con sus labios, a glorificar a Cristo, no hubo en ella ánimo, entonces la alabanza no sirvió. No fue instrumento el coro para alabar a Dios.
La Iglesia es el Cuerpo de Cristo, cuando Dios por medio de Cristo recibe la alabanza, entonces la Iglesia glorifica, no porque solo quiera , sino porque lo siente, ¿queremos saber si Dios recibió la alabanza?, escuchemos a la Iglesia, sintamos a la Iglesia, vivamos junto con la Iglesia. Allí estará nuestra respuesta. Podemos deducir entonces que el coro es: EXPRESIÓN, SENTIMIENTO, ESPIRITU y EDIFICACIÓN.
Por ello, al alcance del entendimiento de algunos coros, puede que aunque canten no muy bien, porque así entienden ellos, pero su corazón esta lleno de amor y de espiritualidad, entonces, es más hermoso el canto que el mejor concierto del coro mas famosos del mundo, porque el coro tiene lo que los demás no tienen... esto es, a Cristo en su corazón,
El mundo solo se entiende, y es comprensible lo que el mundo quiere, pero esto no se trata del mundo, sino de Dios, y Dios lo que quiere es un corazón contrito y humillado, porque al soberbio, al altivo, dicen las escrituras, mira de lejos.
Si Dios quisiera un coro de hermosas voces libre de espiritualidad, tendríamos la oportunidad de contratar los mejores coros del mundo para un culto, pero no es así, Dios quiere que nosotros le alabemos, con nuestras voces, cono nuestros corazones, al alcance de nuestro entendimiento y con la espiritualidad creciendo de la mano en todo momento, los coros deben ir creciendo en estos dos aspectos y cada día mejorar la alabanza para ser mas gratos delante de nuestro Dios y seguir siendo instrumentos de justicia para nuestro amado Salvador. Por ello, las alabanzas cantadas con maestría pero sin espiritualidad, no solo no llegan a Dios como un perfume grato, sino todo lo contrario, y sabiendo de antemano lo que Dios pide, es una ofensa a su forma de mirar lo que le ofrecemos.
Sin embargo cuando expresamos estos mismos sentimientos a la congregación, es diferente, ella no entiende todo aquello que nuestro Dios aun sin hablar ya conoce, por eso dice el apóstol que debemos cantar con entendimiento.
Entendimiento
Cuando estamos hablando de entendimiento , hablamos de saber hacer materialmente lo que estamos haciendo, sabemos leer el idioma en el que estamos cantando, quizás sabemos impostar la voz y respirar, sabemos y practicamos como cantar tal o cual voz, cuando entrar, el ritmo, el compás, los valores de la música, (en algunos coros), entonación, todo ello es el entendimiento, lo material, el conocimiento, por ello, el entendimiento esta comprendido como todo aquello que nos es conocimiento y que es entendido también por todos lo que forman parte de la Iglesia donde profesamos.
Puntualidad. Es necesario que en todo momento le demos la importancia que tiene nuestra cita con el Señor, lo vamos a ver, tenemos una cita con El, por lo tanto debemos ser lo más puntual posible, además que esta cita nos requiere alegría, bendición como ninguna otra, el hecho de ir a verlo significa que vamos a encontrarnos con alguien que es muy importante para nosotros, y a la vez alguien familiar, alguien que además de nuestra buena presentación merece toda nuestra atención, nuestra más grande demostración de amor y de fe. Iremos a ver a un amigo, pero ese amigo es alguien a la vez importante, es una grande bendición cantarle, es importante reconocer que debemos ir lo mejor arreglados posible, cuando esto no se puede dar, entonces, no hay problema, pero cuando tenemos el tiempo adecuado y las formas necesarias para hacerlo, debemos vestirnos lo mejor posible.
Somos importantes, es importante el trabajo que nos corresponde dentro del culto, es importante a quien le dirigiremos nuestro trabajo, nuestro canto. Vamos a comunicarle algo a los que nos escuchan, a los miembros y también a las visitas, por ello debemos llegar temprano, a tiempo porque, a una determinada hora cantaremos y entonaremos juntos nuestras alabanzas, debemos pensar que los cantos son el perfume que vamos a elevar a Dios y tiene que ser como él quiera, no el que nosotros queremos, porque el nos ha especificado como a los levitas antiguos, cual es el perfume que a Él le agrada.
Uniforme Igual hemos hablado arriba sobre el asunto, es importante comprender que no es correcto que vayamos mal uniformados, desde el templo más hermoso hasta el más sencillo, el lugar es dignificado por quien se manifiesta, el que un templo lo sea, lo hace nuestro Salvador, no lo material, por ello, doquier adoramos a Dios, démosle la misma importancia, así sea en las sierras mas apartadas de las ciudades como en ellas mismas, nuestros uniformes deben estar presentes en los cultos más importantes, los servicios y las escuelas dominicales.
Dentro de los que se considera uniforme, están los libros de trabajo, la carpeta de nuestras alabanzas, nuestros himnarios, lapiceros, y claro, nuestra Biblia, porque todo ello es ayuda eficaz para nuestro aprendizaje e interpretación, siempre deben estar, limpias de imágenes que no tengan que ver con nada que no sea relacionado con nuestro sagrado trabajo coral, himnos en orden que faciliten su localización rápida y eficaz.
Igualdad Cristiana
En la Iglesia de Cristo, nadie es mas que otro, ninguna parte del cuerpo es mas que otra, ya lo dijo el apóstol, todos los coros de la Iglesia formamos un solo miembro, el corazón. Y un cuerpo solo tiene un corazón.
Así que el coro de una localidad nunca debe sentirse mayor que otro, ni un coro de un país debe creer que es mejor o mas bueno que otro, porque dice la escritura, el que sabe, hágase como que no sabe, esto indica que debe haber humildad en nuestro corazones, jamás deben escucharse en nuestras voces, somos mejores que este, o algo semejante, más bien debemos poner todo nuestro empeño en ayudar con todo el amor cristiano a aquellos que están mas atrasados que nosotros o aprender lo que mas se pueda de aquellos que nos llevan la delantera.
La indiferencia en la Iglesia de Cristo nos es conocida como pecado, porque significa que para nosotros no existe tal o cual hermano, este o aquel coro, el construir una muralla alrededor de nosotros no es el espíritu cristiano, que nos motiva a dar, a darnos, a compartir, a vivir en armonía y comunión.
En nuestra Iglesia hay unos coros que son mejores que otros en cuanto a la voces, y otros cuyos cantos son muy espirituales porque son más consagrados, un coro de excelencia cristiana es el que combina amabas facetas de la alabanza , el espíritu y el entendimiento.
La Vida del Coro debe estar llena de muestras de amor y de fe, los miembros de los coros debemos manifestar en todo momento una vida irreprensible, sin excusarnos en los demás, redimiendo el tiempo, aprovechándolo de la mejor manera paras ser más agradables a Cristo.
Los coros de la Iglesia debemos compartir, nuestras apreciaciones de los que es ser coro en la Iglesia, los testimonios que nos motivan a seguir adelante en el servicio coral, debemos mostrar armonía compartiendo las alabanzas que tenemos y que son para la Gloria de Dios, la música que Dios da en su Iglesia , es para ella, es para El mismo, es para darlo a conocer, aunque es una gracia divina, tiene un propósito, la edificación del cuerpo de Cristo, es como el agua, es su palabra pero en canto, en alabanza, y debemos dejarla correr porque debe regresar a El y no debe regresar vacía, quizá en cierto momento estamos deteniendo este importante deseo de Dios, el que las alabanzas corran como aguas, para que llene la tierra de su Gloria. No importan las vanidades humanas, ni sus glorias, ni la autoría, todo es para la gloria de Dios y para su honra.
Criterios
Un buen Coro no solo se oye bien, se ve bien, a veces escuchamos un coro, y decimos, que bien se oye ese coro, pero cuando lo vemos, entonces decimos, que es lo que pasa?
Si estamos buscando una excelencia en el canto, porque no incluimos también lo referente en cuanto a la imagen? El que haya uniformes diferentes, posturas diferentes, eso no es excelencia.
Un coro de levantarse al mismo tiempo , y sentarse de la misma manera. Las hermanas deben evitar que el velo caiga continuamente de sus cabezas, absolutamente todos los miembros, como la uniformidad y cuidado de la voces deben tener sus carpetas abiertas de una forma igual. Debe evitarse la distracción en los miembros del coro, claro, esto no solo se logra de la noche a la mañana, y menos aun en el culto mismo, sino en los ensayos corales que se tienen con anterioridad. Jamás debe haber brazos cruzados al momento de interpretar , manos en los bolsillos de los varones, ni siquiera en postura de descanso, sino mas bien, con gracia, dentro de la misma alabanza, debemos de tomar las carpeta uniformemente, evitando el mal aspecto que a veces damos de lo que somos. Tenemos claros ejemplos en la Iglesia de coros que se preocupan por estos detalles, y coros que no.
Claro que estamos hablando del criterio de directores. La disciplina que el coro tenga depende directamente del criterio que el Director esté aplicando, aquí no se trata de criterios ni de estilos que uno u otro director imponga, si no mas bien el criterio de lo que nos es Universal en todo momento, Todos sabemos que es importante uniformarse bien, tener iguales carpetas, la uniformidad en los movimientos, la piedad y el sentir en la interpretación, por solo nombra algunas cualidades, eso nos es igual a todos, no el criterio de alguno en particular. Por ello es importante reconocer cual es el criterio universal que nos debe regir a todos los directores para alcanzar excelencia en la alabanza de su nombre. Y no es solamente cantar, sino aún mas allá.
Ir en contra de lo que es universal, en cuanto a la disciplina, por creer que seguimos el estilo de alguna persona, va en prejuicio del director y del coro que dirige.
Hablemos de los cantos hermosos que Dios les da a los coros por diferentes medios. No son privativos de alguna persona o agrupación coral. Es de aquellas cosas que debemos tener en común todos aquellos que hemos compartido esta forma de doctrina.
Es hora de que nos demos cuenta que esto no es una competencia entre coros, directores o compositores, hay brotes de dones por todas partes, es hora de cosechar los que nuestro padres sembraron, es hora de sembrar otra vez las semillas para que nuestros hijos pueda cosechar lo que sembremos, hoy, es un momento de gloria en la Historia, Dios esta bendiciendo abundantemente, en un caudal sin precedentes de bendición de música coral, solistas, arreglistas compositores, Procuremos pues, seguir los criterios universales que nos harán cada día mejores coros, para servicio de Dios, edificación y regocijo de Su Iglesia y de Su Apóstol.